Estando fuera de mi país extraño a su gente, extraño su acento, extraño su clima, su comida, su café, su cielo que es probablemente el más hermoso que existe en el mundo, su música tradicional... me inspira mucho, viajar me despeja la mente, me ayuda a pensar fuera de caja, a ver más allá de los problemas. Es riquísimo conocer nuevos lugares, otras personas, otras culturas.
Dejar un lugar donde la pasas tan bien nunca es fácil, en la distancia cuando la recuerdo y escucho una canción que me lleva de vuelta a ese lugar, como alguna comida que haya probado allá, percibo un olor similar a algún lugar que haya visitado o simplemente algo me recuerda a ese lugar, no puedo evitar sonreir, erizarme o que se me agüen los ojos, se me haga un nudo en la garganta. No lo recuerdo con tristeza pero sí siento nostalgia.
Dejar un lugar donde la pasas tan bien nunca es fácil, en la distancia cuando la recuerdo y escucho una canción que me lleva de vuelta a ese lugar, como alguna comida que haya probado allá, percibo un olor similar a algún lugar que haya visitado o simplemente algo me recuerda a ese lugar, no puedo evitar sonreir, erizarme o que se me agüen los ojos, se me haga un nudo en la garganta. No lo recuerdo con tristeza pero sí siento nostalgia.
Me gusta acostarme en un lugar tranquilo, cerrar los ojos y escuchar música que me teletransporte a esos recuerdos tan agradables. Siento que camino nuevamente por esos lugares, que miro a mi alrededor y, efectivamente, estoy ahí, viendo otra vez esos paisajes, esascaras, esos edificios, esos parques, esas plazas...
No hay foto, nota, audio, o vídeo que valga... Los recuerdos más hermosos están en mi memoria.


0 comentarios:
Publicar un comentario